EL BAMBÚ JAPONÉS
Hoy os traigo un cuento zen que llegó a mi hace unos meses y hoy reaparece.
Se titula "El bambú japonés" , espero la disfruten.
"No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha,
requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que
quien cultiva la tierra no se pare impaciente frente a la semilla sembrada y
grite con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!
Hay algo muy curioso que sucede en el bambú japonés y que lo
transforma en no apto para impacientes: siembras la semilla, la abonas y te
ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En
realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal
punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas
infértiles.
Sin embargo durante el séptimo año, en un período de solo
seis semanas, la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!
¿Tardó solo seis
semanas en crecer?
No. La verdad es que se
tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros
siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo
sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener
después de siete años."
Video tomado de Youtube que narra el cuento zen "El bambú japonés"
Estoy segura que más de uno ya lo ha extrapolado a la situación de estudiar una oposición.
En muchos aspirantes PIR no sucede nada (o eso nos parece) en los primeros meses, en los primeros años, igual que en estas semillas de bambú; sin embargo, todo ese tiempo es parte del proceso de crecimiento y desarrollo para llegar a donde queremos.
¿Quién quita que sea este Enero/Febrero cuando crezca nuestro bambú más de 30 metros?
¡Que tengan buen finde!
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