CUESTIÓN DE GANAs, CUESTIÓN DE VER UNA OPORTUNIDAD
Cuando después del stop del que hablaba en la entrada anterior se vuelve con ganas, con entusiasmo, ventolada para seguir... cuando se siente re-afirmación en el objetivo marcado, en la decisión tomada... cuando eso pasa se reviven las ganas que andaban obnubiladas; se retoma el camino con fuerzas.
En relación con esta reflexión, recuerdo un caso de una mujer con la que coincidí en un curso de formación. Era una mamá muy activa que aún cumpliendo con su función de madre había sacado dos oposiciones, la segunda de ellas trabajando además. Y claro, varios opositores que escuchándola nos hallábamos le gritamos que ¡cuál era el secreto! Detrás de una risa ante nuestras sorprendidas caras nos respondió. Y dijo: Ganas. Hay que quererlo y tener ganas de ir a por ello. Nada más.
Sinceramente, no pudo tener más acierto en la respuesta. Como se suele decir, más hace el que quiere que el que puede, o como dice la siguiente imagen, "Si crees que puedes ya estarás a mitad del camino".
Así es. A pesar de las adversidades que podamos tener o encontrar en nuestro camino, si las ganas están, las probabilidades de alcanzar la meta se multiplican. Sintiendo ganas de lograrlos trazamos el plan a seguir, elegimos las estrategias que más se adecuan a nosotros, a la situación y nos ponemos manos a la obra... además de persistir tras derrotas. Si no hay ganas... nuestras energías se disipan en varios objetivos, o en ninguno, vagamos, buscamos alternativas a la oposición, hacemos que nuestros recursos no estén enfocados.
En relación a todo esto, abajo dejo un video para inflar la motivación, el cual hace un visionado de lo anterior con otras denominaciones; en concreto hago énfasis en la parte final del video que nos insiste en que persigamos lo que queremos viendo una oportunidad y no una obligación. Nuestros esfuerzos estarán al máximo cuando veamos que tenemos la oportunidad de lograr eso que nos llena.
Así es. A pesar de las adversidades que podamos tener o encontrar en nuestro camino, si las ganas están, las probabilidades de alcanzar la meta se multiplican. Sintiendo ganas de lograrlos trazamos el plan a seguir, elegimos las estrategias que más se adecuan a nosotros, a la situación y nos ponemos manos a la obra... además de persistir tras derrotas. Si no hay ganas... nuestras energías se disipan en varios objetivos, o en ninguno, vagamos, buscamos alternativas a la oposición, hacemos que nuestros recursos no estén enfocados.
En relación a todo esto, abajo dejo un video para inflar la motivación, el cual hace un visionado de lo anterior con otras denominaciones; en concreto hago énfasis en la parte final del video que nos insiste en que persigamos lo que queremos viendo una oportunidad y no una obligación. Nuestros esfuerzos estarán al máximo cuando veamos que tenemos la oportunidad de lograr eso que nos llena.
Que las ganas nos sigan acompañando, que la oportunidad se haga realidad.

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